La característica principal de un equipo para la fabricación de ladrillos con capacidades móviles es que no requiere un edificio de fábrica fijo y puede trasladarse flexiblemente entre ubicaciones de trabajo para satisfacer las necesidades in situ de producción de ladrillos. La parte inferior del equipo está equipada con ruedas móviles, y algunos modelos incluyen su propia fuente de energía (eléctrica o diésel), sin necesidad de una fuente de energía fija externa (modelos diésel). Es fácil de desmontar y montar, y tiene bajos costos de transporte. Estructuralmente, algunos sistemas auxiliares se han simplificado, manteniendo el módulo principal de moldeo, que en su mayoría presenta una configuración semiautomática o completamente automática de pequeño tamaño. Puede producir entre 500 y 2000 piezas por ciclo y fabricar tipos básicos de ladrillos, como ladrillos estándar y ladrillos huecos. Las materias primas son adecuadas para materiales reciclados, como hormigón, cenizas volantes y residuos de construcción.